Según el informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA), la producción total llegó a 1,428 millones de toneladas de res con hueso, un 6,2% menos que en el mismo período del año pasado.
El abastecimiento del mercado doméstico de carne vacuna cayó 11,5% en la comparación interanual durante enero-junio de este año. El consumo aparente se ubicó en 1.019.430 toneladas res con hueso, casi 132 mil toneladas menos que en el mismo período de 2025. Fue, además, el peor primer semestre de los últimos 30 años.
La caída en la faena se tradujo en un retroceso del consumo por habitante, que descendió a 47 kilos anuales en junio, lo que implica una baja interanual del 8,2% y una pérdida de 4,2 kilos por persona. CICCRA atribuyó esta contracción principalmente a la menor cantidad de animales enviados a faena, aunque aclaró que el mayor peso de los bovinos —producto de sistemas de recría a campo— amortiguó una caída productiva aún más pronunciada.
Mientras el mercado interno se ajusta, el frente externo muestra una dinámica opuesta: las exportaciones crecieron 10,2% interanual y alcanzaron 408.600 toneladas de res con hueso en los primeros seis meses del año. El principal motor fue la mayor demanda de Estados Unidos, que amplió la cuota de importación y permitió a la industria argentina colocar unas 38.000 toneladas adicionales respecto de 2025.
Con este escenario, la cadena ganadera reorientó parte de su producción hacia los mercados globales, mientras la demanda interna continúa en retroceso. La combinación de menor oferta local, precios en alza y salarios rezagados configura un panorama desafiante para el consumo doméstico, que atraviesa uno de los niveles más bajos de los últimos años.
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FUENTE: Épica Rosario
