Loco, un poco

El problema no son las formas, es el fondo. Si el problema fueran las formas, la elegida habría sido Patricia Bullrrich que, teniendo de asesor a Federico “el coloso” Sturzenegger proponía más o menos lo mismo y no un señor que en la campaña electoral justificaba la venta de órganos, que los padres no manden a sus hijos a la escuela, que prometiera la destrucción de nuestra moneda a la par de la desaparición del Banco Central y que nos comentara su admiración por la primer ministra británica Margaret Thatcher, criminal de guerra que nunca respondió por la atrocidad cometida contra el Crucero ARA General Belgrano.