Santa Fe registra la segunda tasa más alta de femicidios del país. Un nuevo femicidio en la ciudad de Rosario tuvo como víctima a Bárbara Aragón.
Ante a un nuevo femicidio en la ciudad, que tuvo como víctima a Bárbara Aragón, desde el Observatorio de Violencias Mercedes Pagnutti expresaron que el hecho es “reflejo de una estructura violenta que se sostiene mes a mes” y que se suma a “un contexto de alarma constante”.
Los datos del observatorio, al 12 de octubre, registraron 206 muertes violentas por razones de género en Argentina: un femicidio cada 33 horas. Santa Fe registra la segunda tasa más alta de femicidios del país; mientras que el departamento Rosario “representa el epicentro de la crisis provincial”, con 20 de los 37 casos relevados en Santa Fe por el registro.
La concejala Norma López, referente del observatorio Mercedes Pagnutti (La Mecha), planteó que “la clave es tener un Estado presente”. Y sostuvo: “Frente a la violencia de género, la única respuesta válida de un Estado comprometido es la presencia rápida, oportuna y preventiva”.
“No podemos permitir que se debiliten, vacíen de recursos o desmantelen los espacios de asistencia previa, los refugios, las redes de contención territorial y los equipos interdisciplinarios. Cuando se quitan presupuestos y herramientas de prevención, se deja a las mujeres en absoluta desprotección. Exigimos un Estado que proteja, escuche y acompañe desde el primer momento”, completó.
El relevamiento da cuenta que la provincia de Santa Fe “concentra el 18% de los casos con solo el 7,7% de la población femenina de Argentina”. Y agrega que de los 37 femicidios que relevaron en la provincia, 43% se cometió con arma de fuego; 31 ocurrieron fuera de contextos de criminalidad; y 25 sucedieron dentro de una vivienda, lo que “demuestra que las políticas enfocadas exclusivamente en la seguridad general o el narcotráfico no modifican la violencia intradomiciliaria”.
En tanto, en los “6 casos ocurridos en contexto criminal, la impunidad es casi total: solo hay un agresor detenido”. Sumado a ello, indicaron que son 6 los casos en el país que involucran a integrantes o exintegrantes de fuerzas de seguridad (5 de ellos con armas de fuego), de los cuales 2 sucedieron en Santa Fe, reavivando la discusión sobre el control de armas en estas instituciones.
Por su parte, el departamento Rosario representa el epicentro de la crisis provincial, con 20 casos (54%), de los cuales 4 fueron cometidos por parejas o exparejas, “evidenciando cómo la violencia de género en la región se encuentra atravesada y complejizada por la violencia armada y territorial”.
Además, pone el foco en el “riesgo de restringir la aplicación de la figura del femicidio exclusivamente a situaciones donde exista un vínculo de pareja o expareja”. Y detalla que de exigirse eso a nivel nacional, quedarían sin la figura específica 101 de los 206 casos (49%); en la provincia de Santa Fe, quedarían en duda 22 de los 37 casos (59%); y en el departamento Rosario, la desprotección alcanzaría al 80% de los hechos.
“Esta restricción dejaría fuera de la perspectiva de género a investigaciones de transfemicidios y femicidios vinculados”, agrega.
El informe, en cuanto a datos nacionales, revela que en 63 de los 65 casos con datos sobre antecedentes existía violencia previa y en 29 de ellos las víctimas habían radicado denuncias. “Sin embargo, la respuesta estatal no llegó a tiempo”. Además, la mitad de los hechos a nivel nacional (105) fueron cometidos por parejas o exparejas y el 60% (124 casos) ocurrió dentro de una vivienda.
También plantea que “se suma la impunidad previa al juicio: solo 94 agresores (46%) están detenidos, 34 se suicidaron -extinguiendo la causa penal- y 44 continúan libres o prófugos”, dejando a “al menos 108 hijos e hijas huérfanos de madre en todo el país”.
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FUENTE: Rosario12
