Misterio en el arroyo Ludueña: hallan restos humanos y extraños objetos a metros de Funes

Lo que comenzó con el descubrimiento de una pieza ósea atravesada por un palo derivó en un rastrillaje que sumó nuevos huesos de antigua data e insólitos elementos rituales.

Un macabro e insólito hallazgo interrumpió la tranquilidad de la tarde del domingo en el cauce del arroyo Ludueña, a la altura de la calle Azcuénaga al 9100. Poco después de las 17:30, un hombre de 41 años que se encontraba pescando debajo de un puente intentó correr lo que en un principio creyó que era una simple piedra sumergida. Sin embargo, al mover la pieza, descubrió que se trataba de un cráneo humano, por lo que dio aviso al 911.

Al arribar al lugar situado en el límite oeste entre Rosario y Funes, los efectivos policiales constataron la veracidad de la denuncia y notaron un detalle atípico que encendió las alarmas: la estructura ósea presentaba un palo atravesado o clavado. Ante la gravedad del hecho, la causa quedó bajo la órbita de la Fiscalía de Homicidios Dolosos, con la intervención del fiscal Matías Edery y las actuaciones operativas de la Policía de Investigaciones (PDI).

Con el objetivo de determinar si había más piezas dispersas en el lecho del arroyo, las autoridades coordinaron un intenso operativo de rastrillaje que involucró a personal de Bomberos Zapadores, un buzo táctico y efectivos de la Prefectura Naval Argentina. La inspección sobre el agua y los márgenes del arroyo no tardó en arrojar nuevos resultados.

Durante la búsqueda ampliada, los buzos y peritos lograron extraer lo que presuntamente sería un fémur de adulto que presentaba un tallado en su superficie. Junto al hueso, se incautaron además tres pequeñas guadañas de metal y fragmentos de vajilla rota, elementos que inmediatamente pasaron a formar parte de la cadena de custodia de las fuerzas de seguridad.

Las primeras evaluaciones informadas desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) indicaron que los restos corresponderían a piezas humanas de antigua data. Por esta razón, el material óseo recuperado fue trasladado a la sede del Instituto Médico Legal (IML), donde los forenses realizarán las pericias correspondientes para confirmar si el cráneo y el fémur pertenecen a la misma persona, determinar su antigüedad exacta y buscar pistas sobre su origen.

Aunque de momento no se ha confirmado que el episodio esté vinculado a un hecho violento o a un homicidio reciente, la principal hipótesis que manejan los investigadores cobra fuerza en torno a algún tipo de ritual espiritual o práctica de culto, dada la combinación del palo clavado, la vajilla destrozada, el tallado sobre el fémur y las mini guadañas. Por ahora, las pertenencias no biológicas permanecen resguardadas en sede policial a la espera de nuevos peritajes que permitan dilucidar la trama detrás de este misterioso suceso.

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