La suspensión alcanza a 3.700 afiliados de la región. Denuncian cirugías y quimioterapias interrumpidas, además de trabas para atenderse en hospitales públicos. Las gestiones de Petri y Presti al frente de Defensa transformaron una obra social con superavit en una con fuerte déficit y deudas impagables.
Los trabajadores del Liceo Aeronáutico Militar de Funes y sus familias volvieron a quedar sin atención médica por la crisis financiera que atraviesa OSFA, la obra social de las Fuerzas Armadas. La falta de pago a clínicas y sanatorios privados dejó sin guardias, internaciones y tratamientos a unos 3.700 afiliados de Rosario y la región.
El corte fue dispuesto por la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de Rosario ante el atraso de dos cuotas millonarias. La medida afecta al personal civil y militar del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, además de familiares, jubilados y retirados.
“Se interrumpieron tratamientos de quimioterapia y se suspendieron cirugías. Es muy grave”, advirtió Alejandro Sortino, delegado de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en la sede de la obra social en Rosario.
Sin atención privada y con trabas en hospitales
Ante la suspensión, los afiliados deben recurrir al sistema público o pagar consultas, estudios y medicamentos de manera particular. Sin embargo, desde ATE explicaron que también encuentran obstáculos en algunos hospitales porque todavía figuran formalmente con cobertura médica.
La situación golpea nuevamente al Liceo de Funes, donde trabajan más de 200 militares y empleados civiles. Al sumar a sus grupos familiares, el conflicto alcanza a cerca de mil personas vinculadas con la institución local.
El problema ya había generado reclamos durante 2025, cuando los trabajadores denunciaron que no podían acceder ni siquiera a análisis de sangre, consultas básicas o medicamentos.
Cambió el organismo, pero siguió la crisis
En febrero, el Gobierno disolvió el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad y separó la cobertura de los militares de la correspondiente a las fuerzas federales. Sin embargo, la reorganización no logró normalizar los pagos ni garantizar una prestación estable.
Desde ATE Rosario temen que la cancelación parcial de la deuda permita recuperar la atención solamente durante algunos días y que las clínicas vuelvan a cortar el servicio ante un nuevo incumplimiento.
En Funes, mientras tanto, la incertidumbre vuelve a instalarse entre trabajadores y familias del Liceo Militar, que meses después del primer reclamo continúan sin una respuesta definitiva para acceder a la salud.
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FUENTE: Infofunes
