Ahora Benetton, Thiel o Lewis van a poder tener todas las tierras que quieran. Y al que prende fuego, una palmadita en el hombro.
Lic. Pedro Arrospidegaray
Mientras la agenda mediática giró en torno al pliego de una jueza y la discusión interna del libertarismo que trajo aparejada, el gobierno nacional intenta avanzar en cuestiones mucho más relevantes, pero de menor impacto mediático. El Senado de la Nación trata hoy un proyecto diseñado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que modifica la ley de Tierras y la de Manejo del Fuego (entre otras). El gobierno de Milei quiere eliminar los límites para que los extranjeros puedan adquirir tierras y dispone que las provincias tendrán que autorizar las ventas a extranjeros. También se derogará el artículo que establece que en caso de incendio de un predio rural no se puede cambiar por 30 años el uso sobre superficies incendiadas en zonas agropecuarias, praderas, pastizales, matorrales y áreas periurbanas. En el caso de incendios de bosques nativos se prohíbe el cambio de uso y destino previsto en la actuales normas, pero en el proyecto de Sturzenegger ahora se elimina el plazo de 60 años establecidos en la ley actual.
La visión de la administración de Javier Milei es que la normativa actual impone restricciones excesivas sobre el uso y la disponibilidad de los terrenos, y así lo dejaron plasmado a fines del año pasado en el documento final del Consejo de Mayo, el grupo interdisciplinario que se conformó con el objetivo de promover leyes basadas en una serie de puntos acordados en el Pacto de Mayo que se firmó con varios gobernadores el 9 de julio de 2024, Maximiliano Pullaro incluído. Nadie se puede hacer el distraído o el ignorante. Por acción u omisión, hay una agenda nacional que se acompaña.
Teléfono para muchas organizaciones ambientalistas que se activan y desactivan en la lucha de acuerdo a quién sabe qué criterios. En los acuerdos firmados en el Concejo de Mayo, ya figuraban la modificaciones a la ley de glaciares, al límite a la extranjerización de la tierra y a la ley del manejo del fuego. Ah, qué lindos recuerdos los de la pelea por la ley de humedales, con cortes de puentes y rutas nacionales incluídos. ¿Habrá cortes y protestas en el puente Rosario-Victoria hoy por conservar la ley de manejo del fuego y de extranjerización de la tierra? Por ahora no hay nada en los reportes de la Agencia de Seguridad Vial. A veces pareciera que algunos prefieren esperar a que se concrete la destrucción para poder protestar, en lugar de prevenir y luchar cuando es más necesario. Ya lloraremos todos sobre la leche derramada cuando se quemen las islas del Paraná regularmente sin ningún impedimento bajo el pretexto de que son tierras «rurales», o cuando las tierras argentinas en manos de los Benetton y los Lewis sean muchas más. Alfombra roja, Peter Thiel.
Teléfono también para el actual ministro de Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Santa Fe, el socialista Enrique Estévez, que cuando era opositor se ponía el traje de superhéroe contra las quemas en los humedales y ahora nada dice, nada aporta, nada critica en la discusión pública contra estas modificaciones a leyes cruciales que acompañarán con su voto los senadores pullaristas Carolina Losada y Eduardo Galaretto. Y por supuesto que tampoco dijo nada del acompañamiento de la diputada Scaglia a la modificación de la ley de Glaciares. Pero después uno tiene que escuchar al diputado Blanco decir que el Socialismo no acompañó nunca a Milei. Qué lejos quedaron las duras críticas del ministro Estévez a Damfield por querer construir en terrenos claramente inundables (alertado por ingenieros del Centro Universitario Rosario de Investigación Hidroambiental -Curiham- y del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNR, con rigor de mediciones, modelizaciones matemáticas y estadísticas). Justo es decir que el freno a dicha obra sigue, pero las declaraciones públicas en medios de comunicación contra el desarrollador y la gestión de Santacroce al respecto desaparecieron. Algún malpensado podría decir que el cambio de actitud del ministro tuvo que ver con el acuerdo electoral de su jefe Pullaro con el intendente, pero aquí nos inclinamos por pensar que es una mera coincidencia. ¿Será por eso que tampoco hace nada para cambiar la locación de la nueva planta de agua potable y proteger así el Parque de las Aves de Funes Town? Quién lo sabe.
