Parque acuático sí, Parque de las Aves no. El Intendente repite la sordera de Javkin.
Lic. Pedro Arrospidegaray.
El mandatario local propuso a Funes como alternativa para alojar el Parque acuático de Rosario que tanto rechazo generó entre los vecinos de la vecina ciudad. Increiblemente, a los vecinos de Funes Town sigue sin escucharlos y replica el mismo modus operandi de Pablo Javkin en Rosario: llevarse todo puesto y avanzar sin escuchar lo que piensan los vecinos.
Hoy nos desayunamos con la noticia de que Santacroce le propuso a Pullaro trasladar a Funes el polémico parque acuático de la costanera de Rosario. “Para mí sería sumamente importante. Estoy convencido de que el parque acuático se tiene que hacer en la ciudad de Funes”, dijo el Intendente.
La verdad es que nadie en Rosario se opone a la construcción de un parque acuático. A lo que la gran mayoría de rosarinos sí se oponen es a que se construya en la Rambla Catalunya y las razones abundan. Lo distintivo de esta cuestión, y lo que tiene en común con el caso funense, es la sordera del oficialismo. Javkin está cerrado en sí mismo y no quiere dar el brazo a torcer porque piensa que se juega una disputa política con Juan Monteverde (no así con Juan Pedro Aleart, con quien Javkin pudo acordar su faltazo en la sesión del Concejo Municipal que iba a tratar la cuestión). A lo mejor el Intendente de Rosario está en lo cierto, pero lo que no puede ver es que él se está jugando algo mucho más importante: la confianza de sus vecinos y de sus votantes. Con su sordera, Javkin creó una distancia enorme con la gente, que pacíficamente se manifestó en repetidas oportunidades en contra del proyecto (y lo seguirá haciendo).
Y ahí es donde entra nuestro Intendente. Muy dispuesto a hacer uso de su buen diálogo con el Gobernador Pullaro, Santacroce responde a una demanda de los vecinos de otra ciudad, que no es la que él gobierna, y propone que la locación del parque acuático sea nuestra querida ciudad de Funes, en terrenos ubicados a la vera de la Autopista Rosario-Córdoba. Según el mandatario local, Funes tiene “las mejores tierras” para recibir un desarrollo de esas características, aunque no precisó el predio exacto.
Lo anterior podría sonar simpático, pero no para los vecinos de la zona oeste de nuestra ciudad, que ven cómo su propio intendente está muy rápido de reflejos para interceder ante el gobierno provincial para trasladar una obra cuya locación perjudica a vecinos de Rosario, pero sostiene la actitud totalmente opuesta en lo que respecta a la locación de la planta de agua potable.
La Voz de Funes ha contado como ningún medio de esta ciudad los innumerables reclamos y pedidos que los vecinos de Funes Town vienen realizando desde hace años para que la planta no se construya en el Parque de las Aves, sino en otros terrenos disponibles, que están sólo a tres cuadras de allí y que tienen como finalidad justamente la de brindar servicios públicos. Nada más, ni nada menos.
Al igual que en el caso rosarino, ningún vecino se opone a la construcción de la planta de agua potable (¿quién podría estar en desacuerdo?), lo que los vecinos cuestionan es su locación, la cual pone en peligro una de las pocas reservas de biodiversidad que le quedan a Funes. Y lo que es peor: salvo las honrosas excepciones de la diputada Balagué y los concejales Míguez y Rímini, ninguna autoridad local, ni provincial, ni de ASSA, ha tenido la amabilidad y respeto de responderles los reclamos, proyectos y notas que vienen presentando los vecinos.
Está perfecto que Santacroce escuche a los vecinos y esté rápido de reflejos para interceder ante Pullaro. Sólo debe asegurarse de que los vecinos que escucha sean los funenses antes que los rosarinos.
