Pullaro Vs Pullaro. Acompaña el ajuste de Milei pero se queja de sus consecuencias

Lic. Pedro Arrospidegaray

El doble discurso con el que se vive por estos momentos en Santa Fe es llamativo. Lo preocupante es que tanto el Gobernador Pullaro como el Intendente Santacroce crean que la población vive en un eterno presente y no tiene la más mínima posibilidad de recordar lo que sucedió hace sólo algunos meses atrás. Juegan la carta del olvido selectivo, pretendiendo que uno no recuerde que la Vicegobernadora Gisela Scaglia fue su candidata a diputada nacional, y que en cada oportunidad que tuvo acompañó el ajuste del Presidente Milei. Los legisladores de Pullaro acompañaron el ajuste en la Ley de Presupuesto, en la ley de Discapacidad, en la Reforma Laboral, en la Ley Bases… y siguen los éxitos. Debemos aclarar que aquí nos centramos en la figura de Scaglia porque es el caso más paradigmático, pero lo mismo vale para todos los diputados y senadores nacionales (Losada y Galaretto) que responden al Gobernador Pullaro, con la excepción de los diputados socialistas en varias oportunidades.

Maximiliano Pullaro y los senadores nacionales Galaretto y Losada
Maximiliano Pullaro y los senadores nacionales Galaretto y Losada

El esquema es el siguiente: Primero, el pullarismo en el Congreso de la Nación (y el mismo Pullaro en múltiples declaraciones periodísticas o firmando el Pacto de Mayo) acompaña el ajuste en salud, así como en obra pública, educación, ciencia y todos los otros ámbitos. Después, deben hacer frente a las consecuencias de ese ajuste en la Provincia y salir a compensar lo que Nación no hace, como reparar rutas o proveer de medicamentos. Pero no lo hacen en una actitud del estilo de «bueno, como acompañamos este ajuste brutal a nivel nacional que creemos necesario, ahora debemos adoptar las medidas pertinentes para proveer los servicios básicos a la ciudadanía de nuestra provincia». Muy por el contrario, la ciudadanía se ve expuesta a un bombardeo mediático en el que el Gobernador es un héroe que pretende defendernos de un malvado OTRO de nivel nacional con el que él nada tiene que ver. Lo hacen con decenas de gacetillas de prensa que todos los medios adictos a la pauta oficial replican sin más y utilizando discursos grandilocuentes tales como “mientras sea gobernador de la invencible, a ningún santafesino le va a faltar medicamentos, a ningún santafesino le va a faltar alimento”. Consejito como al pasar al lector: cada vez que vea ese tipo de titulares, huya, aléjese, por su bien.

En Funes, hay ejemplos de sobra del durísimo impacto que el ajuste de Javier Milei tiene sobre la vida diaria y el silencio de los oficialismos local y provincial. Aquí van sólo dos:

Acueducto Gran Rosario. La ampliación de la planta de agua potable de Baigorria y la posterior construcción del acueducto es una obra estratégica que beneficiaría a la población de Rosario, Ibarlucea y Funes, principalmente. Desde su primer día de gestión, Milei paró la obra (y toda la obra pública del país) sin que se alzaran voces en contra desde los gobiernos local y provincial. Más de dos años después, el ministro Lisandro Enrico, quien había renunciado a su cargo de Senador tan sólo unas semanas atrás (sí, fue Senador en licencia y Ministro al mismo tiempo durante más de dos años), visitó la ciudad para licitar una obra que proveerá de agua a todo el oeste de Funes, que instalará la nueva planta en el Parque de las Aves, a contrapelo de la voluntad de los vecinos. La cuestión es que esta vez sí se acordaron de reclamar por el freno a la obra del acueducto y destacar cómo afecta negativamente a la vida diaria de miles de funenses. Mal y tarde.

Tren Rosario – Cañada de Gómez. Todo funense sabe lo que costó recuperar el tren de pasajeros. En un año, el gobierno de Milei se encargó de desfinanciarlo y no invertir un sólo peso en la compra de material rodante. La consecuencia: los funenses quedamos más desconectados que antes. El servicio tenía mucho por mejorar, pero liquidarlo era la peor opción. Ahora bien, ¿qué hicieron el gobierno local y provincial al respecto? La respuesta es tan corta como contundente: Nada. Otra vez, durante dos años el silencio fue ensordecedor hasta que nos enteramos que ahora la provincia planea un revolucionario sistema de trenes o tranvías para el gran Rosario. Por unos días, semejante cantidad de humo hizo sospechar que estaban incendiando los pastizales de las islas, pero no, eran los medios locales repitiendo las gacetillas de Pullaro.
Quede como adenda de este apartado, la cuestión del precio del boleto de colectivo: desde los primeros días de gobierno, Milei eliminó los subsidios al transporte del interior, lo que incrementó exponencialmente la tarifa de colectivos que todos los días toman los funenses. ¿Qué pasó en la provincia? Otra vez sopa. Silencio estampa durante dos años, reclamos sólo desde hace un par de meses. Mal y tarde.

Pullaro, Scaglia y Santacroce en campaña.
Pullaro, Scaglia y Santacroce en campaña

Los ejemplos sobran. Vaya si lo sabrán los docentes santafesinos, que vieron cómo Milei eliminó de un día para el otro la paritaria nacional y el incentivo docente, dejándolos sin una parte importante de su salario, mientras el gobernador Pullaro no decía ni «mu», y para colmo les negaba el aumento de la paritaria provincial del 2023.

Si de verdad el Gobernador y el Intendente quieren defender a los ciudadanos del ajuste inhumano, harían bien en terminar con esta hamaca discursiva según conveniencias efímeras y empezar a brindar certezas a los ciudadanos, quienes, a no olvidarlo, también son votantes. Para muestra, un botón: en las últimas elecciones, Gisela Scaglia, con el apoyo de Pullaro y Santacroce, salió tercera, tanto en la ciudad como en la provincia, detrás del Mileismo y el Peronismo.

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