Se trata de Rocío, María Eugenia y María Rosa, tres mujeres de nuestra ciudad que sostienen el comedor «Caritas Felices» en Granadero Baigorria. Trabajaban en una pollería de nuestra ciudad y las tres fueron despedidas. Solicitan donaciones para poder sostener las actividades con los chicos.
La crisis económica golpeó de lleno al merendero «Caritas Felices», ubicado en Granadero Baigorria, que hoy atraviesa su momento más crítico.
La premisa de sus responsables es clara y dolorosa: “Es todo solamente por ellos”, dijeron en diálogo con La Voz de Funes. Decenas de niños y niñas asisten diariamente buscando una copa de leche o un plato de comida. Pero la voluntad ya no alcanza.
La situación del merendero se agravó drásticamente en el último tiempo. Quienes están al frente del espacio viven en Funes y hace 15 días se quedaron sin su trabajo (en negro), lo que eliminó el principal sustento que permitía comprar los insumos básicos. Ellas bancaban de su sueldo la comida de los chicos. Hoy, las ollas están vacías y la continuidad del servicio pende de un hilo.
Para que el merendero pueda seguir funcionando, se apela a la solidaridad de los vecinos.
Se necesita alimentos no perecederos (leche, harina, azúcar, fideos), ropa de niños y zapatillas de niños y bicicletas, ya que muchos de los pibes deben realizar largas distancias hasta la escuela. También precisan cualquier tipo de donación que permita mantener la estructura del lugar. La plaza donde sostienen sus actividades («Plaza Naty») necesita de mejoras, por lo que piden materiales de construcción y juegos de plaza.
En diálogo con La Voz de Funes, Rocío contó que con la plata de su sueldo pensaban también arreglar un poco la plaza «porque me parece indigno que esa plaza esté así». El sábado pasado los sorprendió la lluvia y una nenita de dos años, «que prácticamente vive ahí, estaba con los pies en el barro, descalza».
Contacto directo para ayudar: 341 345 7770
