No hace falta ser Sherlock Holmes para darse cuenta de que hay algo detrás del apuro por mostrar un resultado en los medios antes de la movilización del 12 de abril, cuando la comunidad pedirá justicia por Ramiro Nast.
Para muestra, un botón: Una periodista local vino siguiendo el caso de Ramiro de manera muy seria y estampando su firma en sus notas. Sin embargo, cuando el medio local para el que trabaja tuvo que salir a decir que ya hubo «justicia para Ramiro Nast» y que «el caso quedó esclarecido en tiempo record», el nombre de la periodista no aparece. Esa mentira no lleva su firma porque ella no lo escribió. Lo escribió la pauta.
Lo sensato hubiera sido informar con la suficiente imparcialidad y distancia como para poder decir solamente que ayer hubo un tercer detenido. Si la policía, la fiscalía, los gobiernos municipal y provincial tienen apuro en cerrar todo lugar a los interrogantes que aún permanecen, ese no debe ser el lugar de los medios de comunicación. Si hay miedo en la población, no se lo tapa con mentiras. Se contribuye con información, no cerrando interrogantes.
Decir que «la Justicia logró individualizar y poner tras las rejas a la totalidad de los participantes del crimen» y que «la rapidez en las detenciones ya ofrece un primer alivio a los allegados del joven y a los vecinos de la ciudad», ¿suena a información o a manipulación?
Las declaraciones de la madre de Ramiro no volvieron a escucharse ni a escribirse. Ella había dicho que “Lo único que sé es que gente de este barrio comercializa, y que ellos tienen que ver con la muerte de mi hijo”. Esa frase y el macabro hallazgo del cuerpo dentro de una heladera fueron los elementos que atrajeron la atención de los medios de Buenos Aires. De ahí el apuro en cerrar el caso «en tiempo record».
La verdad sólo está al final de las múltiples notas pautadas, en la última línea, donde ya muchos lectores quedaron en el camino: «el caso seguirá su curso en los tribunales, mientras se aguarda que los tres detenidos enfrenten las audiencias correspondientes», o «El caso continuará ahora su curso en el ámbito judicial, mientras la comunidad sigue de cerca el avance del proceso». Eso sí es la verdad. Hubo tres detenidos. Nada se cerró. Hay que investigar, interrogar, probar, etc., etc., etc.
Este 12 de abril en la plaza San José está convocada una manifestación para pedir justicia por Ramiro. Eso también es la verdad. Y verdad también es que el Sindicato de Prensa alzó la voz contra la censura del gobierno provincial en temas de seguridad.
