A las dificultades de las familias se suman las compañías que no pueden devolver sus préstamos.
Si bien el aumento de la morosidad en las familias encendió las alarmas, se vive una situación similar en el segmento de empresas lo cual puede complicar el futuro de estas compañías, según destacó un estudio privado.
“La irregularidad de las empresas (según datos del Banco Central) mostró un valor significativamente menor pero este dato contrasta con lo que referentes de distintas entidades bancarias comentan”, indicó un trabajo de la consultora.
En ese sentido, reveló que “les está intranquilizando mucho los problemas de repago de las empresas, fundamentalmente en febrero y marzo”.
“Hay dos opciones para explicar esta discordancia. La primera es que las dificultades de repago corporativo aparecieran abruptamente durante 2026 (y todavía no se ven en los datos). La segunda es que el ratio de informalidad no esté reflejando cabalmente las dificultades”, alerta el informe.
En la conclusión del documento LCG sostiene que a pesar de una serie de elementos técnicos “la realidad es más primaria: la misma recesión, en conjunto con cierto deterioro del poder adquisitivo y las dificultades crecientes en varios sectores productivos, está generando problemas de repago de préstamos, luego de un aumento fuerte en los montos otorgados varios meses atrás”.
De esta forma se observa un panorama generalizado en las dificultades para hacer frente a las deudas contraídas en meses anteriores por razones similares tanto en empresas como en familias.
