Con show de magia, acrobacias, música, torneo de tiro, comida, bebida, rifa, entrega de remeras y mucha buena onda, el pasado martes a la noche la subcomisión de básquet del Club Industrial de nuestra ciudad realizó su despedida de año. El objetivo: pasarla bien, celebrar que a pesar de las numerosas dificultades que enfrentaron en este tiempo, pudieron seguir adelante con la práctica del deporte que aman.



Hace ya más de un año comenzó, en noviembre de 2019, luego de levantadas muchas de las restricciones por el Covid 19, una escuelita de básquet en el Club Social y Deportivo Industrial.
Además de muchas niñas, niños y adolescentes se acercaron a practicar Básquet en el club, bajo la coordinación de los profesores Nicolás Carreras y Javier Giunta un grupo de jugadores de edad veteranos y un grupo de jóvenes de entre 20 y 35 años, provenientes de las juntadas que se realizaban con el mismo objetivo en el polideportivo municipal.
Sin dudas ese conocimiento previo del grupo, más la pasión y dedicación puesta por los profesores, hizo que se formara un excelente grupo humano que los llevó a ir cumpliendo pequeñas grandes metas.
Fue así que consiguieron con donaciones del mismo grupo a través de pequeñas empresas en las que desarrollan su actividad personal y profesional, confeccionar 2 juegos de camisetas y shorts para vestir en los partidos amistosos que se fueron organizando.
Lograron inscribirse y competir en el Torneo Oficial de Rosario de Veteranos que se desarrolla hace más de una década con equipos tradicionales del básquet rosarino y la región. También compiten en La Liga Libre organizada por el Club América de Rosario, con el grupo de jugadores más jóvenes. Además, pudieron establecer vínculos, jugar partidos amistosos y organizar asados muy concurridos y divertidos con equipos de la región como Paganini Alumni de Baigorria, Independiente de Ricardone y Norte de Amstrong.
Este martes lograron organizar una cena de cierre de año, con precios súper populares (¡el menú salía $300!) con muchos asistentes, premios, regalos para los más pequeños y espectáculos deportivos y culturales.




Y quizás el hito más grande de este hermoso grupo humano se produjo hace 10 días atrás cuando un día martes suspendieron las prácticas (los niños y niñas tuvieron prácticas recreativas en el polideportivo municipal) para organizarse, comprar maderas y arreglar la cancha de parquet que viene sufriendo un deterioro muy marcado desde mediados de este año.
Desde las 17 hs y hasta las 02:00 hs del día posterior, y solo guiados por la pasión, llevaron sus propias máquinas, compraron maderas, clavos, tarugos y tornillos y se dedicaron a levantar las maderas en peor estado y reparar una gran superficie de la cancha, con el único objetivo de poder seguir haciendo lo que tanto les apasiona: entrenar básquet en el Club Industrial.

El club se encuentra a la espera de un subsidio proveniente del Plan Incluir que la Provincia deriva a los Municipios, y que fue recibido en el transcurso de este año por los Clubes Defensores y Atlético Funes (de nuestra ciudad) para los próximos meses. El mismo será destinado al arreglo completo del piso de parquet, reemplazándolo probablemente por fenólicos deportivos. Mientras tanto, hasta que el subsidio se convierta en una realidad palpable, este grupo de deportistas amateur se ha juramentado seguir adelante con la actividad, aunque cueste un par de veces más suspender los entrenamientos, prender amoladoras, poner recursos de su bolsillo y clavar clavos hasta las 2 de la mañana.
