Chiavarino: «No tenemos ninguna potestad judicial, que eso quede claro»

A una semana de haberse desatado un escándalo en el seno de la administración del intendente Santacroce debido a la denuncia pública que hizo tanto en redes sociales como en el Ministerio Público de la Acusación una empleada de la municipalidad que habría sufrido acoso laboral por parte del subsecretario del Obrador municipal, Emiliano Quintana, La Voz De Funes pudo hablar con la secretaria de género del municipio, Gina Chiavarino.

«La Secretaría de DDHH y Género tiene equipos de profesionales preparados para el abordaje de distintas situaciones donde hay un derecho vulnerado. En el caso de las mujeres, el mismo está integrado por trabajadora social, psicóloga y abogada, profesionales que trabajan en la orientación, acompañamiento, escucha, asesoramiento y contención, ese es el trabajo diario y el compromiso puesto al servicio de todas aquellas mujeres que lo necesiten o soliciten», comenzó aclarando la secretaria. Consultada sobre el hecho en cuestión y la respuesta de su cartera, Chiavarino explicó: «A los dos días de presentada la denuncia en el Ministerio Público de la Acusación, he tenido contacto telefónico con ella, donde puse a su disposición el equipo de género local. Poco más me atrevo a decir, ya que todas las cuestiones que se trabajen en el marco de la secretaría y sus equipos técnicos es de estricta confidencialidad, que es una forma más de proteger a las víctimas. No tenemos ninguna potestad judicial, que eso quede claro, no son las profesionales las encargadas de decir si una persona es culpable o inocente, nosotras acompañamos a las mujeres».

La aclaración de la secretaria deja al descubierto que, efectivamente, hay decisiones judiciales y políticas que podrían tomarse en relación a Quintana. Las primeras están en manos de la justicia, la cual decidirá sobre si la denuncia tiene asidero o no. Las segundas están en manos del intendente Santacroce.

El Caso

Lucrecia Spagnolli tiene 29 años y trabaja dese hace dos (como empleada contratada) en la Municipalidad de Funes. Dijo que desde principios de febrero sufrió acoso laboral por parte del secretario de Obras Públicas. Por eso lo denunció. Y este lunes le llegó el telegrama de despido. “Me perseguía constantemente, me hacía caras y gestos. Un día salí del baño y me estaba esperando en la puerta. Me pidió el número de teléfono y no se lo di. Lo consiguió. Me llamaba y me enviaba mensajes insistentemente. Lo bloqueé”, relató consternada a El Ciudadano.

La joven hizo la denuncia este lunes en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) por “acoso laboral, despido sin causa y en un contexto de emergencia sanitaria”. Este martes recibió un correo electrónico donde se la notifica que la citarán para avanzar en la investigación.

“Yo sabía que era un funcionario de la Municipalidad, pero ni siquiera sabía en qué área estaba. Mientras trabajaba se pasaba horas haciéndome gestos y caritas. Hasta mis compañeros se daban cuenta y me advertían de que no lo mire”, recordó.

Lucrecia no dejó pasar por alto semejante hecho y le contó a su jefa de la incómoda situación por la que estaba pasando. La acusación es contra el secretario de Obras Públicas, Emiliano Quintana.

“La semana pasada me pidió que sea su secretaria personal, que de esa manera iba a estar más tranquila. Pero era muy claro que tenía otras intenciones conmigo. Por eso le pedí a mi jefa que se niegue a ese pedido”, explicó Spagnolli.

La joven contó que este lunes recibió el telegrama de despido (“sin motivo alguno”, señaló) en su casa. “Vino un empleado de la Municipalidad en moto y me dijo que llegaba para notificarme que no volvería a trabajar”, relató.

Lucrecia detalló que hace dos años que trabaja como contratada en la Municipalidad de Funes. En principio, estuvo en el Centro de Monitoreo y, el año pasado, la trasladaron al área de Rentas.

“Tuve mensajes de apoyo y contención por parte de mis compañeros de trabajo. Siempre tuve una excelente relación con ellos y con mis jefes, con todos”, explicó la joven a El Ciudadano.

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